jueves, 7 de febrero de 2013

Consumo de azúcar y depresión

Elaborado por Omme Healthcom.


Durante la década de los 80 se han acumulado evidencias que indican que los individuos con depresión pueden consumir una dieta que es diferente de los individuos no deprimidos. Individuos con desórdenes afectivos estacionales, síntomas premenstruales y con obesidad muestran deseos impulsivos por los carbohidratos cuando están deprimidos, que llevan a un incremento en el total de carbohidratos ingeridos con la dieta.
La comparación entre los alimentos ingeridos por individuos con depresión frente a individuos sanos, a partir de un recordatorio dietético de 3 días reveló que tanto los deprimidos como los no deprimidos consumieron cantidades similares de todos los nutrientes a excepción de proteínas y carbohidratos. El grupo de no deprimidos consumía más proteínas y el grupo de individuos con depresión consumía más carbohidratos. Ese mayor consumo de carbohidratos se deriva, principalmente, del mayor consumo de azúcar (sacarosa). Este incremento del consumo de carbohidratos es consistente con los deseos característicos de consumir carbohidratos por parte de los individuos con depresión, pudiendo estar relacionados con el desarrollo o el mantenimiento de la depresión. Los deprimidos consumen 98 g más de carbohidratos que los no deprimidos (1).

(1). Christensen L, Somers S. Comparison of nutrient intake among depressed and nondepressed individuals. Int J Eat Disord 1996; 20(1): 105-109.

Omme Healthcom, 2012.

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