Elaborado por Omme Healthcom.
Durante
la década de los 80 se han acumulado evidencias que indican que los individuos
con depresión pueden consumir una dieta que es diferente de los individuos no
deprimidos. Individuos con desórdenes afectivos estacionales, síntomas
premenstruales y con obesidad muestran deseos impulsivos por los carbohidratos
cuando están deprimidos, que llevan a un incremento en el total de
carbohidratos ingeridos con la dieta.
La comparación entre los alimentos ingeridos por
individuos con depresión frente a individuos sanos, a partir de un recordatorio
dietético de 3 días reveló que tanto los deprimidos como los no deprimidos
consumieron cantidades similares de todos los nutrientes a excepción de proteínas
y carbohidratos. El grupo de no deprimidos consumía más proteínas y el grupo de
individuos con depresión consumía más carbohidratos. Ese mayor consumo de
carbohidratos se deriva, principalmente, del mayor consumo de azúcar
(sacarosa). Este incremento del consumo de carbohidratos es consistente con los
deseos característicos de consumir carbohidratos por parte de los individuos
con depresión, pudiendo estar relacionados con el desarrollo o el mantenimiento
de la depresión. Los deprimidos consumen 98 g más de carbohidratos que los no
deprimidos (1).
(1). Christensen L, Somers S.
Comparison of nutrient intake among depressed and nondepressed individuals. Int
J Eat Disord 1996; 20(1): 105-109.
Omme Healthcom, 2012.
No hay comentarios:
Publicar un comentario